Así como Jesús diversificó su enseñanza al separar al grupo de los Doce, hay que también diversificar la enseñanza organizando por áreas, para que el esfuerzo sea el necesario y el efecto sea el más provechoso. Para que el destinatario se sienta identificado con el mensajero debe sentir también que le está hablando alguien que está viviendo también su mismo ciclo y las mismas situaciones.
Justificamos entonces que debemos responder a cada etapa del proceso biológico de la persona para que el aprendizaje del mensaje sea más provechoso. Con ello construiremos una comunidad Evangelizada y Evangelizadora en todos los niveles de la vida. Es por ello que desde la Obra de la Infancia Misionera queremos ofrecer un intercambio de experiencias para el inicio del Servicio de Animación Misionera Prejuvenil.

